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Verduras congeladas, ¿una buena opción?

¿Sabías que las verduras congeladas tienen casi las mismas propiedades que las verduras frescas? Además de ser prácticas, las verduras congeladas mantienen su valor nutricional debido al proceso al que son sometidas. Ya que el tiempo que transcurre entre la recolección y la congelación del vegetal es de tan solo unas horas, se logra conservar sus cualidades nutritivas.
Así que si en el supermercado evitas los congelados, considera la siguiente información que te compartimos en Vitalia para que conozcas más sobre el consumo de verduras en esta presentación.

En primer lugar, las verduras congeladas ya están limpias, enteras o troceadas y listas para su cocción. Esto se traduce en menos tiempo en la cocina preparando los alimentos del día.


Por otra parte, se han realizado estudios que concluyen que no hay diferencias nutricionales significativas entre las verduras y frutas frescas o congeladas, siendo incluso mayores los beneficios de estas últimas. En la investigación coordinada por la Universidad de Georgia y publicada en Journal of Food Composition and Analysis, se observaron los valores nutricionales de varias frutas y verduras durante dos años. Teniendo en cuenta los resultados obtenidos en componentes como la vitamina C, la vitamina A y el ácido fólico, los test desvelaron que las versión congelada alcanzaba valores superiores.

 

 

Otra investigación realizada en la Universidad de California, encontró que las espinacas congeladas tienen mayor aporte de vitamina C que el de las espinacas frescas consumidas a los tres días de su recolección, mientras que el brócoli congelado tiene más vitamina B que el brócoli fresco.

La doctora y nutricionista Caridad Gimeno comenta en una entrevista para El País que esto se debe a que los productos destinados a la congelación son seleccionados y procesados en sus mejores condiciones, es decir, justo en el momento de su recolección, cuando apenas han perdido su valor nutritivo

Para realizar el proceso, hay un máximo de 12 horas entre la recogida, envasado y congelación de las verduras. El proceso de congelación mantiene los minerales, vitaminas y sabor de intactos. Un dato curioso: se llegan a perder más vitaminas en las verduras  si no las consumes antes de pasadas 24 horas desde que las compraste.

 

 

Otra de las grandes ventajas de las verduras congeladas, es que puedes disponer de una amplia selección de variedades durante todo el año. No hay temporadas como con las verduras o frutas frescas, de manera que podrás tener los ingredientes que necesites para preparar aquel platillo que tanto te gusta sin importar la época. Además, las verduras congeladas están libres de colorantes y otros aditivos.
No olvides que una vez que hayas descongelado las verduras, conviene cocinarlas ese mismo día o consumirlas en un plazo máximo de 4 días posteriores. No deben congelarse de nuevo, ya que perderían sus cualidades originales.

Por último, considera que los productos congelados también tienen fecha de caducidad. Las vitaminas se pierden y las grasas se vuelven rancias con el paso del tiempo, aún estando congelado el alimento. El deterioro depende de forma directa de la composición de cada alimento, si congelaste tus propias frutas o verduras, un plazo de seis meses, con un máximo de un año es lo recomendable.

Recuerda que el consumo de verduras es vital para mantener una buena salud. Si tu pretexto es que no tienes tiempo para dedicar a la preparación de tus comidas, las verduras congeladas son la mejor opción para que incorpores alimentos más nutritivos a tu dieta diaria.

 

Fuente:  Eroski Consumer, El País, El Confidencial

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