Vitalia Salud Blog

Mitos y realidades del cigarro electrónico

Mucho se ha comentado del cigarro electrónico. Hoy en día, muchos fumadores optan por este producto con la esperanza de que los ayudará en su decisión de vivir una vida libre de tabaco, pero ¿de verdad ayuda a dejar el cigarro?, ¿causa mayor daño que el tabaco?, ¿se puede utilizar en sitios cerrados? Con el fin de traer luz y claridad a este producto, decidimos revelarte los mitos más comunes acerca del cigarro electrónico.

 

Contienen sustancias cancerígenas – VERDADERO

Muchas personas desconocen la composición de los e-cigs. Hoy en día, existen muchas marcas de cigarros electrónicos y cada una maneja diferentes sustancias. El agua destilada, la glicerina vegetal, el propilenglicol y las nitrosaminas son algunos de los componentes de los e-cigs. Estas dos últimas, son sustancias cancerígenas. Esto lo alertó la Agencia Americana del Medicamento (FDA), por lo que los cigarros electrónicos no solamente liberan “vapor de agua”. Los e-cigs liberan nitrosaminas al igual que un compuesto químico llamado dietilenglicol (se usa como anticongelante en los coches). De igual manera, estos productos contienen nicotina en menores cantidades que la de una cigarro normal.

 

Se puede utilizar en cualquier lado – VERDADERO

“Fumar” electrónicamente está permitido en muchas partes del mundo, pues la Ley Antitabaco no hace alusiones a los cigarros electrónicos. Son pocos los países que tienen una regulación al respecto, por lo que muchas personas pueden usar estos productos en restaurantes, aeropuertos e incluso hospitales

 

Ayuda a dejar de fumar – FALSO

La Organización Mundial de la Salud advirtió en 2011 que no hay evidencia de que los cigarros electrónicos aseguren el éxito en dejar de fumar. De hecho, la revista Lancet publicó una investigación con resultados poco alentadores. Decimos esto, pues en una muestra de 657 personas solo el 7.3% de los usuarios dejó de fumar gracias a los cigarros electrónicos. Por el otro lado, la mitad solo consiguió reducir el consumo de tabaco convencional.

 

Fuente:

iprofesional

Top