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¿El estrés está afectando a tu bebé?

El estrés es uno de los aspectos más comunes de la vida cotidiana. Seguramente tú te has visto afectado por esta terrible sensación de impotencia, de sentir que el mundo se te viene encima, de no poder descansar por los pendientes o de sentir que todo está fuera de control.

 

Si bien el estrés es algo que todos enfrentamos de vez en cuando y de lo que logramos salir victoriosos, cada vez más estudios y especialistas señalan la existencia de una estrecha relación entre el estrés que padecemos durante el embarazo y la salud de nuestro hijo.

 

Hoy en Vitalia te queremos compartir un excelente artículo de Vilma Medina -Directora de Guía Infantil- en donde nos platica un poco más sobre los efectos del estrés en el embarazo.

 

Hasta ahora muchos de nosotros ya sabíamos que si la mujer embarazada bebe alcohol o fumar, puede afectar negativamente a la salud del bebé que lleva en su vientre. Pero hoy en día, gracias a las últimas investigaciones, se sabe que la forma en que el bebé se desarrolla en la matriz depende mucho no solo de lo que su madre consuma, como también del estado emocional que presenta durante el embarazo.

¿Somos conscientes de que el estrés de la madre llega hasta su bebé? Esta es la cuestión central del documental que realizó el escritor y divulgador científico Eduardo Punset, en el que descubre, de la mano de la investigadora en psicobiología perinatal del Imperial College London, Vivette Glover, la estrecha relación entre las emociones y la vida en el útero materno.

 

Durante los nueve meses de embarazo, son habituales los controles que se realizan a la madre y al feto: control del peso, la amniocentesis, ecografías, etc. Lo que ahora empieza a despertar una atención mayor es sobre el nivel de estrés que presenta la mujer embarazada. Si la madre sufre de estrés o de ansiedad de manera continuada, puede predecir que en un futuro su hijo pueda sufrir de problemas como déficit de atención, hiperactividad, y tal vez también de problemas de conducta. Se ha visto que los niveles de la hormona del estrés cortisol, que prepara el cuerpo para confrontar lo que percibe como peligro, puede afectar tanto a la madre como al hijo.

 

Las mujeres más ansiosas reducen el flujo sanguíneo que llega al bebé. Cuanto más alto es el nivel de cortisol en el líquido amniótico que envuelve al bebé, más bajo podrá ser el nivel de coeficiente intelectual del bebé después. El cerebro del bebé así como su aprendizaje podrán ser afectados. El nivel de ansiedad de la madre podría multiplicar por dos el nivel de hiperactividad del niño y tener un efecto a largo plazo sobre el desarrollo de sus hijos. Según la investigadora, niños de madres estresadas manifiestan más problemas de ansiedad, de falta de atención, de hiperactividad y también de problemas conductuales, especialmente en los chicos.

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