5 consejos para cuidar tu salud en la oficina

Es bastante común que los trabajos de oficina te mantengan sentado todo el día. El sedentarismo es un mal hábito que puede originar múltiples problemas en la salud, por eso en Vitalia te compartimos cinco tips para que cuides de tu salud en la oficina.

 

  1. Toma descansos

Estar sentado durante muchas horas puede ser bastante perjudicial y bastante molesto. El dolor de espalda, por ejemplo, es un mal común. Procura levantarte y caminar un poco en la oficina por lo menos tres veces al día.

 

  1. Cuida tu postura

Mantener una postura física frente a la computadora es fundamental para no sufrir dolores musculares o lesiones más graves. Siéntate con la espalda recta, con los pies apoyados sobre el piso y con los ojos a la altura del monitor.

 

      3. Usa una almohadilla para tus muñecas
Enfermedades como la tendinitis son muy frecuentes en personas que trabajan con su ordenador de manera constante. Una almohadilla ayuda a evitar tensiones en los hombros, brazos y espalda.

 

  1. Coloca un escalón para tus pies

Estar sentado varias horas, con los pies hacia abajo, hace que retengas líquidos. Una manera de evitarlo y a la vez activar tu circulación sanguínea, es usando un pequeño escalón para tus pies. Puedes colocarlo debajo de tu escritorio y no causará ningún problema.

 

 

  1. Manténte hidratado y come bien

Estar en la oficina casi todo el día seguro no te deja tiempo para mucho. Como tienes poco tiempo, descuidas tu alimentación. No olvides que comer sano es una de las claves para mantener una buena salud. Es importante que comas a tus horas y sobre todo, que comas saludable. Tampoco olvides hidratarte, bebe agua natural y olvídate de los refrescos de la máquina expendedora.

 

Cuida tu salud en todos los ámbitos de tu vida, es tu responsabilidad.

 

Fuente: Forum

¿Qué hacer si tu bebé tiene conjuntivitis?

La conjuntivitis puede sonar alarmante, sin embargo, este frecuente problema del ojo es, por lo general, fácil de tratar. Sabemos que puede ser más alarmante si se trata de tu pequeño quien la padece, pero no hay razón para perder la calma.

 

Los síntomas más habituales de la conjuntivitis, una infección ocular muy frecuente en bebés y en niños pequeños, son:

  • Enrojecimiento del ojo o de la superficie interna del párpado.
  • Párpados inflamados.
  • Segregación de un líquido acuoso, parecido al pus.
  • Pestañas pegadas y parpados enganchados al levantarse.
  • Dolor y lagrimeo

Basta con tomar las medidas adecuadas para que todo esté bien. Lo primero es llevar a tu hijo al pediatra cuanto antes para que le examine y le recete los medicamentos que considere más adecuados para él.

En principio, no debes alarmarte por el lagrimeo característico de esta alteración, pues funciona como modo drenaje para ayudar a expulsar cualquier cuerpo extraño que haya entrado en el ojo.

Por otro lado, el enrojecimiento es señal de que el sistema inmunológico de tu pequeño se ha activado para combatir el posible foco infeccioso. En este caso, los capilares de la conjuntiva se dilatan para atraer a los anticuerpos.

El importante visitar a un especialista para que indique el tratamiento apropiado. Algunos tipos de conjuntivitis desaparecen por sí solos y puedes tratarlos en casa, siempre que el médico lo haya indicado.

En general, se hace lo siguiente:

  • Limpiar cuidadosamente el área del ojo con suero fisiológico y una gasa o algodón.
  • Se puede poner una compresa fría en el ojo, aunque en los niños esto es un poco difícil.
  • Se puede dar ibuprofeno para aliviar la molestia (previa autorización del médico).

En caso de conjuntivitis infecciosa, su frecuencia disminuye si aumentamos los lavados de manos, especialmente antes de tocarse los ojos y después si ya se tiene una conjuntivitis. Es recomendable no compartir toallitas, toallas o fundas de almohada.

En el caso de que los ojos piquen, lagrimeen o se enrojezcan con  frecuencia, conviene consultar con el pediatra, pues puede tratarse de una alergia y habrá que tomar otras medidas.

 

Fuente: Crecer Feliz, Tu Pediatra Online

Recomendaciones para prevenir la conjuntivitis

¿Has escuchado a alguien decir que tiene conjuntivitis? Cuando se habla de este padecimiento, hay una inflamación de la conjuntiva implicada. Pero la cuestión es que no todas las conjuntivitis son infecciosas, existen distintos tipos y cada una tiene diferentes causas. Hoy te vamos a compartir una guía rápida para que las identifiques y tomes las medidas preventivas necesarias.

Tipos de conjuntivitis

Irritativa. Esta es la conjuntivitis más frecuente, se produce porque exponemos al ojo durante un tiempo prolongado al agua de una pileta con cloro, el sol o el viento, por ejemplo. Como su nombre lo indica, este tipo de conjuntivitis provocan que el ojo se vea rojo e irritado.

Alérgica. En primavera y a principios del verano, esta es una de las más frecuentes. Por ser una época en la que muchas plantas liberan polen, la gente comienza a usar protectores solares y repelentes de mosquitos, razón por la cual hay muchas partículas que quedan flotando en el ambiente. A su vez, esto da lugar a las conjuntivitis alérgicas, que tienen como característica principal que el ojo no está tan rojo pero pica mucho más que con una irritativa. Por otro lado, también genera más secreción porque el ojo lagrimea para tratar de lavar lo que le provoca alergia. Esta conjuntivitis no se contagia.

Bacteriana y viral. Las vías de contagio en estas conjuntivitis son las mismas: desde llevarse las manos sucias al ojo, nadar en una pileta contaminada, o bien probarse unos anteojos en la calle que habían sido probados anteriormente por alguien con conjuntivitis. Si bien algunas pueden tener correlación u origen en un cuadro de tipo gripal, por lo general se producen por contacto directo con el ojo enfermo.

Estas conjuntivitis tienen cierto período de incubación, que va entre uno o dos días y puede llegar hasta doce días en el caso de la viral. La duración de las bacterianas varía, pero en promedio está entre cinco y siete días, llegando hasta a un mes en casos más complicados.

¿Cómo evitar el contagio?

Si te han detectado una conjuntivitis contagiosa o alguna persona cercana a ti la tiene, toma las siguientes medidas de precaución:

  • No tallarse los ojos, pues es el factor que más predispone a contagiarse una conjuntivitis.
  • No compartir gotas de ojos, ya que el que te la presta puede haber tenido conjuntivitis y las bacterias seguirán ahí.
  • Evitar compartir almohadas, sobre todo cuando convives con niños pequeños.
  • No compartir la toalla del baño.
  • Usar goggles en caso de ir a la piscina, para que los ojos queden aislados del agua.
  • No usar el maquillaje de ojos de otras personas: delineadores, sombras, brochas, etc.
  • Si tienes conjuntivitis contagiosa, evita salir de casa hasta que pase.

Acude con tu oftalmólogo de confianza para que recibas el tratamiento pertinente, ¡cuida tu salud y la de tu familia!

Fuente: Hospital Alemán

4 snacks sencillos para llevarte a la oficina

Si pasas la mayor parte del día en la oficina, es probable que estés acostumbrado a los snacks poco saludable que encuentras a la mano. Sin embargo, es importante que cuides tu salud y tengas siempre presente que lo que comes tiene un gran impacto en tu salud. Pensando en tu bienestar, hoy en el blog de Vitalia queremos compartirte 4 ideas de snacks sencillos para que tengas en la oficina.

Yogurt con kiwi y copos de avena 

Escoge un yogurt bajo en grasas y sin azúcar, como el griego. Añade una pieza de kiwi, que te aportará el doble de vitamina que una naranja, así como fibra. Espolvorea con copos de avena y listo.

 

Brochetas de tomate cherry, queso y espinacas

En cinco minutos tendrás lista esta brocheta cargadas de nutrientes como calcio, hierro y vitamina A. De preferencia, elige un queso bajo en grasas, como el panela. Por otro lado, la hoja de la espinaca baby irá mejor en esta receta. La combinación dulce del tomate con el sabor fuerte del queso y la espinaca harán de este snack uno de tus favoritos.

 

Chips de remolacha al horno 

Si te encantan las papas fritas, es momento de buscar otras alternativas más saludables. El camote y la remolacha (o betabel) son excelentes sustitutos. Solo tienes que pelar las remolachas, lavarlas y cortarlas en rodajas bien finas. Posteriormente, precalienta el horno a 150ºC durante 10 minutos. Mete las rodajas en el horno en una bandeja durante 15 minutos a 180ºC con la opción arriba y abajo y listo, ahora tendrás chips caseras.

 

Compota de frutas  

Las compotas de frutas son muy bajas en calorías y proporcionan fibra que ayuda a la digestión, además de que saben deliciosas y pueden ayudar a calmar tus ganas de comer algo dulce. Para hacer una, puedes usar un tarro de vidrio, simplemente tienes que hervir fruta y triturarla si quieres una consistencia de papilla.

¿Te gustaron las recetas? Dale una oportunidad a estas ideas y deja las galletas a un lado.

Fuente: Objetivo Bienestar

¿Qué son los superfoods?

Seguro has escuchado de los súper alimentos, aquellos que aportan beneficios enormes incluso en cantidades pequeñas. El especialista en nutrición, el Doctor Penny Kris Etherton dice que estos superfoods son verdaderamente beneficiosos para nuestra salud, siempre que se combinen con una dieta balanceada.

 

Tips para prevenir el resfriado común

No olvides que los resfriados comunes no son cosa del invierno, en cualquier época del año puedes padecer uno. Para evitar los molestos síntomas, en Vitalia queremos que compartirte algunos tips de prevención.

 

Lávate las manos con frecuencia

En nuestro día a día estamos expuestos a millones de bacterias, por lo que es indispensable que nos lavemos las manos con jabón antibacterial. Recuerda que lo ideal es que carguemos un gel antibacterial con nosotros.

 

Toma vitamina C

Diversos estudios han demostrado que las dosis grandes de vitamina C pueden ayudar a reducir la duración de un resfriado. Debido a esto, es importante que consumas alimentos ricos en vitamina C como fresas, naranjas, toronjas, papaya, entre otros.

 

No cubras tu boca con la mano

Si vas a estornudar o toser, usa el ángulo de tu codo en vez de la mano. Esto ayuda a evitar que se propaguen los gérmenes, pues nuestras manos entran en contacto directo con otras personas y superficies.

 

Utiliza desinfectante en áreas comunes

Rocía un poco de Lysol en espacios de tu hogar o trabajo altamente concurridos. De igual manera, pon especial esmero en los pomos de la puerta, teléfonos, teclados, computadores, volantes, bolígrafos y llaves de agua.  

 

Disfruta cada época cuidando tu salud con los mejores planes de salud que Vitalia tiene para ti. Conócelos dando clic aquí.

 

Fuente:

Lolasabe

¿Ensuciarse es sano para los niños?

Pocas cosas producen más ternura en esta vida que ver a un niño o niña a temprana edad. Sus manitas abrazándote, sus piecitos corriendo a todos lados, sus pucheros cuando se caen, y sus sonrisas cuando están felices son simplemente adorables. Sin embargo, también son muy traviesos y generan ansiedad en muchos padres de familia. Decimos esto, pues los pequeños se meten todo en la boca (comida, tierra o cualquier cosa que se encuentre en su camino). La mayoría de los adultos pegan el grito en el cielo cuando esto sucede.

 

Hoy en día, vivimos en un mundo donde todo tiene que estar desinfectado. Atrás han quedado los días en donde revolcarse en el lodo y llegar a casa empapados por la lluvia eran motivo de risa. Actualmente, muchos padres de familia mantienen a sus hijos en una burbuja. Lejos de hacerles un bien, esto les genera un daño. Basta con echar un vistazo a las múltiples enfermedades que desarrollan los niños actualmente, asma, alergias, reflujo, por mencionar algunas.

 

Brett Finlay, microbiólogo canadiense, profesor en la Universidad de British Columbia y coautor junto con Marie-Claire Arrieta del libro “Let Them Eat Dirt: Saving Your Child from an Oversanitized World”, sostiene que los padres pueden relajarse un poco y dejar a los niños ensuciarse.

 

Finlay asegura que los microbios que se encuentran en las cosas sucias juegan un papel crucial en la formación del sistema inmunológico de los infantes así como para poblar de microflora su intestino. De igual manera, el microbiólogo canadiense afirma que los niños que se crían en granjas o que tienen perros en casa tienen un 20% menos probabilidad de desarrollar asma. ¿La razón? Siempre están en contacto con un mayor número de microbios, y a menudo heces.

 

Es importante mencionar que el profesor de la Universidad de British Columbia no es el único que piensa de esta manera. De hecho, lo avala la ciencia, la cual expone que mantener a los niños limpios no es lo mejor para ellos, pues necesitan de microbios para desarrollarse sanamente.

 

Fuente:

Rolloid

 

4 snacks que parecen saludables pero no lo son

 

Uno de los propósitos más populares de año nuevo es el de cambiar los hábitos alimenticios. Sin embargo, esto puede resultar un poco complicado. Decimos esto pues hoy en día, muchísimos productos se venden como alternativas sanas cuando en realidad no lo son. Con el fin de que alcances todas tus metas este año, decidimos traerte algunos de estos snacks para que les saques la vuelta.

 

Barras de cereales

Generalmente las promocionan como una opción sana por su contenido en fibra y proteína. Sin embargo, también contienen grandes cantidades de fructuosa, azúcar, grasas saturadas e ingredientes sintéticos. Si estás buscando proteína y fibra mejor apuesta por una rebanada de jamón de pavo y una naranja, manzana o moras.

 

Galletas de avena

A pesar de ser de avena, al final del día, no dejan de ser galletas. Debido a esto, este producto contiene tres veces más grasas, el doble de hidratos de carbono y sodio.

 

Alfajores de arroz

Estos snacks se promocionan como una alternativa saludable. No obstante, contienen tres veces más grasas que un snack considerado saludable. Recuerda que hay grasas buenas y grasas malas. Las buenas las puedes encontrar en la crema de cacahuate (¡OJO! sin azúcar), el aguacate y las nueces.

 

Smoothies

Usualmente los etiquetan como “100% natural” y “A base de fruta”. Sin embargo, esto no es del todo cierto. La mayoría de estas bebidas preparadas solo contienen el zumo de la fruta. Es decir, contenido calórico que no aporta fibra. De igual manera, contienen cremas, azúcares y grasas utilizadas en su elaboración. Lo ideal es simplemente comer fruta.

 

Fuente:

ElPais

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