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Beneficios de la dieta mediterránea

En palabras de la nutricionista Asun Armas Prado, la dieta mediterránea hace referencia a un “estilo de vida saludable, donde tan importante es comer bien como compartir la comida, incorporar ejercicio físico diario y practicar una cocina de temporada con alimentos del entorno”.

 

La dieta mediterránea es rica en fibra y pobre en grasas saturadas, ya que está basada en un elevado consumo de cereales, frutas, verduras, hortalizas y legumbres, e incluye los pescados y el aceite de oliva como fuente principal de ácidos grasos esenciales.

Los beneficios de seguir una dieta mediterránea son reconocidos por expertos de todo el mundo, pues es poco menos que sinónimo de “equilibrio”.  De hecho, este estilo de vida fue declarado en 2010 Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la Unesco.

 

 

  • a fibra de cereales, leguminosas, frutas y verduras favorece el tránsito intestinal y, en general, contribuye a equilibrar el perfil calórico de la dieta.
  • Las vitaminas, minerales y antioxidantes se relacionan con un menor riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer.
  • El aceite de oliva, el pescado azul y los frutos secos reducen el nivel de colesterol, previniendo el riesgo cardiovascular.
  • La dieta mediterránea es la recomendada por la OMS para conseguir una buena calidad de vida y prevenir enfermedades degenerativas.

 

Se han efectuado estudios nutricionales tanto en Grecia como en otros países de la costa mediterránea, concluyendo ya en los años 60 que esta dieta es una de las más completas, equilibradas y sanas que existen.

 

 

Seguir una dieta mediterránea, además de ayudar a controlar el peso e incrementar la sensación de bienestar físico, mejora del funcionamiento de diversos órganos, como el riñón y el corazón.

A pesar de sus ventajas, llevar una dieta mediterránea de forma estricta puede hacer que los niveles de hierro y de calcio sean reducidos por consumir menos productos cárnicos y lácteos. Consulta con tu nutricionista si es necesario tomar algún suplemento para complementar tu dieta.

Fuente: Mejor con salud, Heraldo

Ejercicio y diabetes

Primero que nada, el ejercicio disminuye la glucosa en la sangre de varias maneras. Por un lado, se aumenta la sensibilidad a la insulina, de modo que las células la aprovechan mejor para hacer uso de la glucosa en sangre mientras haces actividad física. Por otro lado, cuando los músculos se contraen durante la actividad física, se estimula otro mecanismo que permite que las células tomen glucosa y la utilicen como fuente de energía, independientemente de si hay insulina disponible.

De esta manera, el ejercicio puede ayudar a reducir la glucosa en la sangre a corto plazo. Y si hace actividad física de manera regular, es posible que también disminuyan los niveles de A1C.

 

 

Como señala la American Diabetes Association, el ejercicio es una parte importante del manejo de la diabetes. La actividad física puede reducir la glucosa en la sangre hasta 24 horas o más después de hacer ejercicio al hacer que el cuerpo sea más sensible a la insulina.

 

 

Debes empezar con algo ligero, como las caminatas; si no está en forma, camina durante 5 o 10 minutos al día. De ser posible,  usa un brazalete o collar que diga que tiene diabetes, ten siempre contigo fuentes de azúcar de acción rápida, como jugo o dulces duros.
Asegúrate también de tomar bastante agua durante y después de hacer ejercicio. Otra recomendación es hacer ejercicio a la misma hora del día, durante la misma cantidad de tiempo y al mismo nivel de intensidad. Esto hará que el azúcar en la sangre sea más fácil de controlar.

Asimismo, la American Diabetes Association indica que todas las personas con diabetes deben estar preparadas para tratar la hipoglucemia, considerando que los pacientes con diabetes de tipo 1 corren mayor riesgo.
Si llegas a padecer hipoglucemia durante o después de ejercitarte, debes tratarla de inmediato. Usa el mismo proceso que usarías en cualquier otro momento del día:

  • Ten a la mano de 15-20 gramos de carbohidratos de acción rápida (las bebidas deportivas, bebidas azucaradas o tabletas de glucosa).
  • Espera de 15-20 minutos y vuelve a medir tu glucosa.
  • Si los niveles siguen siendo bajos y los síntomas de hipoglucemia no desaparecen, repite el tratamiento.
  • Si deseas continuar haciendo ejercicio, se recomienda tomar un descanso para elevar el nivel de glucosa en la sangre, según la actividad que estés haciendo y cuánta insulina tienes en el torrente sanguíneo.

Ten en cuenta que la glucosa puede bajar durante la actividad física o mucho después. Es más probable que suceda si no come nada de 30 minutos a dos horas después de dejar de hacer ejercicio, prolongas la actividad física por mucho tiempo o haces alguna actividad demasiado vigorosa.
Si la hipoglucemia interfiere con frecuencia en tu rutina de ejercicio, habla con tu médico sobre la posibilidad de hacer cambios en tu tratamiento.

Procura incluir al menos 30 minutos de ejercicio al día en tu rutina, cuida tu salud.

 

Fuente: American Diabetes Association, Medline

 

 

 

 

 

Snacks saludables para embarazadas

Hiciste un desayuno sustancioso antes de empezar tus actividades del día, pero el estómago ya está gruñendo a las pocas horas. Es normal, el embarazo puede incrementar bastante el apetito.
El reto está en encontrar los snacks ideales para saciar esas necesidades, sin exceder el número de calorías que requieres. Recuerda que la alimentación durante esta etapa es sumamente importante, por eso hoy en Vitalia queremos compartir contigo 5 bocadillos nutritivos y deliciosos para futuras mamás.
Son snacks sencillos de preparar,  entre 200 y 300 calorías, por lo que podrás incorporarlos a tu dieta sin problema.


 Manzana y queso

 

 

Con el embarazo, los requerimientos de fibra rondan entre los 28 a 30 gramos al día. Incorporar frutas y verduras en tu dieta ayudará a cubrir este requerimiento, además de mantenerte hidratada.
Una manzana mediana tiene más de 4 gramos de fibra y unas 95 calorías. La cáscara de esta fruta tiene pectina, una fibra soluble que puede mejorar la digestión.


Otro nutriente indispensable durante el embarazo es el calcio, 1.000 miligramos de este mineral cada día es lo ideal. El calcio es necesario para mantener huesos y dientes fuertes, así como esencial para la estructura ósea del bebé. Cada rebanada de 28 gramos a de queso cheddar tiene 200 mg de calcio, equivalente a un 20 por ciento del requerimiento diario. Combinar la manzana con el queso es una excelente opción de bocadillo práctico y saludable.

 

Huevo con tostada inglesa

 

 

La vitamina D ayuda a que el calcio se absorba en el cuerpo y se le ha relacionado con la prevención del cáncer, el aumento de la inmunidad y la reducción de la inflamación. Durante el embarazo, es vital obtener suficiente de esta vitamina para asegurar el crecimiento de los huesos y dientes de tu bebé y para asegurarse de que su sistema inmunológico funcione correctamente fuera del útero. Las mujeres embarazadas necesitan 600 UI de vitamina D diariamente.


La yema del huevo aporta hasta 20 UI de vitamina D.  De igual manera, contienen colina, que es esencial para el desarrollo del cerebro de tu pequeño. Requieres de 450 mg al día de colina y puedes conseguir 125 mg con un solo huevo. Considera un huevo hervido con una pieza de tostada integral como snack si prefieres algo más sustancioso que fruta.

 

Parfait de yogurt griego

 

 

El yogurt griego se ha convertido en la estrella de los productos lácteos. Su contenido de proteínas y su bajo porcentaje de grasa lo hacen un alimento ideal para incorporar en la dieta. Además de calcio, contiene probióticos, que mantienen un sistema digestivo saludable.
Un delicioso bocadillo es hacer un topping de yogurt griego con arándanos frescos, que te aportarán casi 4 g de fibra, unas 84 calorías y bastantes antioxidantes. Agrega cuatro mitades de nuez para sumar omega 3 a la combinación y tendrás un snack muy completo.

 

Varitas de vegetales con guacamole

 

 

Es común que durante el embarazo, las mujeres presenten hinchazón en las manos, pies, tobillos y pantorrillas. Evitar el exceso de sodio es la primera recomendación que debe tomarse en cuenta, procura beber más agua y comer alimentos con un alto contenido de agua para eliminar el exceso de sal de su sistema.


El pepino y el apio son bajos en calorías y contienen mucha agua, así como fibra. Por su parte, el aguacate está lleno de potasio, un mineral vital que ayuda a mantener el equilibrio de líquidos y electrolitos en las células del cuerpo. Haz tu propio guacamole y usa sal baja en sodio,  agrega cebolla roja y cilantro para darle mejor sabor.

 

En un bowl coloca 1/2 taza de rodajas de pepino, 1/2 taza de zanahorias y 1/2 taza de palitos de apio con dos cucharadas  de guacamole. Prueba este snack fresco y ligero para saciar el hambre.

 

Pita con hummus y tomates

 

 

Para algo sabroso, tienes la opción de hacer un enrollado de pan pita con tomates cherry y hummus. Los tomates tiene potasio, pocas calorías y una cantidad sustancial de beta-caroteno, importante para mantener un sistema inmunológico saludable. El hummus contiene poco más de 100 calorías por 1/4 de taza y proporciona 3 gramos de proteína, 2 gramos de fibra y casi 1 mg de hierro. Usa una pieza de pan de pita (de preferencia integral), 1/2 taza de tomates cherry medio y 1/4 taza de hummus. ¡Es delicioso!

 

Ahora ya tienes algunas ideas para preparar bocadillos sabrosos y nutritivos.

 

Fuente: Baby Center

 

Verduras congeladas, ¿una buena opción?

¿Sabías que las verduras congeladas tienen casi las mismas propiedades que las verduras frescas? Además de ser prácticas, las verduras congeladas mantienen su valor nutricional debido al proceso al que son sometidas. Ya que el tiempo que transcurre entre la recolección y la congelación del vegetal es de tan solo unas horas, se logra conservar sus cualidades nutritivas.
Así que si en el supermercado evitas los congelados, considera la siguiente información que te compartimos en Vitalia para que conozcas más sobre el consumo de verduras en esta presentación.

En primer lugar, las verduras congeladas ya están limpias, enteras o troceadas y listas para su cocción. Esto se traduce en menos tiempo en la cocina preparando los alimentos del día.


Por otra parte, se han realizado estudios que concluyen que no hay diferencias nutricionales significativas entre las verduras y frutas frescas o congeladas, siendo incluso mayores los beneficios de estas últimas. En la investigación coordinada por la Universidad de Georgia y publicada en Journal of Food Composition and Analysis, se observaron los valores nutricionales de varias frutas y verduras durante dos años. Teniendo en cuenta los resultados obtenidos en componentes como la vitamina C, la vitamina A y el ácido fólico, los test desvelaron que las versión congelada alcanzaba valores superiores.

 

 

Otra investigación realizada en la Universidad de California, encontró que las espinacas congeladas tienen mayor aporte de vitamina C que el de las espinacas frescas consumidas a los tres días de su recolección, mientras que el brócoli congelado tiene más vitamina B que el brócoli fresco.

La doctora y nutricionista Caridad Gimeno comenta en una entrevista para El País que esto se debe a que los productos destinados a la congelación son seleccionados y procesados en sus mejores condiciones, es decir, justo en el momento de su recolección, cuando apenas han perdido su valor nutritivo

Para realizar el proceso, hay un máximo de 12 horas entre la recogida, envasado y congelación de las verduras. El proceso de congelación mantiene los minerales, vitaminas y sabor de intactos. Un dato curioso: se llegan a perder más vitaminas en las verduras  si no las consumes antes de pasadas 24 horas desde que las compraste.

 

 

Otra de las grandes ventajas de las verduras congeladas, es que puedes disponer de una amplia selección de variedades durante todo el año. No hay temporadas como con las verduras o frutas frescas, de manera que podrás tener los ingredientes que necesites para preparar aquel platillo que tanto te gusta sin importar la época. Además, las verduras congeladas están libres de colorantes y otros aditivos.
No olvides que una vez que hayas descongelado las verduras, conviene cocinarlas ese mismo día o consumirlas en un plazo máximo de 4 días posteriores. No deben congelarse de nuevo, ya que perderían sus cualidades originales.

Por último, considera que los productos congelados también tienen fecha de caducidad. Las vitaminas se pierden y las grasas se vuelven rancias con el paso del tiempo, aún estando congelado el alimento. El deterioro depende de forma directa de la composición de cada alimento, si congelaste tus propias frutas o verduras, un plazo de seis meses, con un máximo de un año es lo recomendable.

Recuerda que el consumo de verduras es vital para mantener una buena salud. Si tu pretexto es que no tienes tiempo para dedicar a la preparación de tus comidas, las verduras congeladas son la mejor opción para que incorpores alimentos más nutritivos a tu dieta diaria.

 

Fuente:  Eroski Consumer, El País, El Confidencial

¿Por qué invertir en tu salud?

Invertir en tu salud y la de tu familia es, sin duda, una de las mejores decisiones que puedes tomar. Prevenir es vital si piensas formar un patrimonio, un accidente o una enfermedad que se compliquen pueden significar un duro golpe en la economía familiar. Por eso es necesario estar protegido, invertir en tu salud es, justamente, una necesidad y no un lujo.

 

Considera estas preguntas clave: ¿hay predisposición a ciertas enfermedades en tu familia?, ¿tienes hijos pequeños o planeas dar ese paso próximamente?, ¿practicas algún deporte de riesgo? Si respondiste que sí a alguna, entonces debes considerar adquirir una cobertura de gastos médicos.


Define lo que necesitas y lo que más te conviene de acuerdo a tus metas u objetivos.  Con la planificación correcta,  puedes cubrir el costo del seguro sin contratiempos y disfrutar de sus beneficios. Una de las opciones más convenientes son los Servicios Integrados de Salud, que tienen como enfoque brindar un servicio completo de salud por parte de instituciones médicas a precios accesibles.

¿Has escuchado hablar de Vitalia Salud? Este servicios es el plan de salud de Clínica Foianini que te permite acceder a los mejores cuidados y servicios médicos de excelencia por un costo mensual.


Vitalia Salud te ofrece 3 planes para satisfacer tus necesidades: Classic, Life y Premium. Cualquier de los tres planes pone a tu disposición los servicios de la Clínica Foianini al 100%, sin pagos adicionales y medicina preventiva incluida. Sobra decir que la prevención primaria, es decir, evitar que aparezcan las enfermedades, es de suma importancia. Contar un servicio médico que cubra esta rama, es lo ideal.  


Apenas el mes pasado, Vitalia Salud celebró sus 3, 000 usuarios. Los beneficios de los sistemas integrales de salud y la importancia de la medicina preventiva son medulares para entender porqué Vitalia Salud es una de las opciones más completas del mercado.  Si quieres conocer más de los planes que se ofrecen, visita el sitio web y deja tus datos.

 

Fuente: El Día, Vitalia Salud

 

7 datos sobre la diabetes que debes saber

En el portal de Fundación para la Diabetes se indica que esta enfermedad es la cuarta causa de muerte en la mayoría de los países desarrollados, pero también es una epidemia relativamente nueva para los países en vías de desarrollo y aquellas naciones recientemente industrializadas.

Las cifras de pacientes con diabetes siguen elevándose y se debe en gran medida al estilo de vida cada vez más sedentario de la población en general y de los niños en particular, así como de una mala la alimentación.
A continuación algunas datos importantes que debes saber sobre la diabetes para que tengas un contexto más concreto de sus implicaciones.

 

Más de 400 millones. Es el número de personas que tienen diabetes, la OMS cree que la cifra se podría duplicar en los próximos 20 años. La OMS declaró el año pasado en su primer “Informe mundial sobre la diabetes”, que una de cada 11 personas en el mundo ya padece el trastorno. Según las estimaciones, alrededor de 422 millones de adultos tenían diabetes ya en 2014, y la cifra no ha ido sino en aumento. 

 

 

Dos grandes tipos:

a)Diabetes tipo 1: el paciente no produce insulina por sus propios medios. Cuando se diagnostica la diabetes tipo 1, el cuerpo ataca por error las células productoras de insulina en el páncreas.

b)Diabetes tipo 2: la sufren personas que sí producen su propia insulina, pero en cantidades insuficientes o bien, su cuerpo no responde a la señal de insulina que le está enviando y no la procesa. Normalmente, la sufren personas con sobrepeso y una rutina sedentaria.

 

Pero también existe la diabetes gestacional. Durante el embarazo, puede presentarse un aumento del azúcar en sangre. Si bien los indicadores ascienden a niveles que superan el rango normal, siguen siendo son inferiores como para diagnosticar diabetes. Las mujeres que lo padecen durante los 9 meses de gestación pueden sufrir más complicaciones en el embarazo y el parto, así como ser más propensas a  padecer en un futuro diabetes de tipo 2.

 

Prevención. La diabetes tipo 2, la que más afecta a las personas, puede prevenirse llevando buenos hábitos alimenticios y una rutina moderadamente activa. La OMS asegura que se puede reducir drásticamente el riesgo de desarrollar este tipo de diabetes. 

 

Causa mortal. La OMS prevé que en 2030, la diabetes se convertirá en la séptima causa mundial de muerte.


Un peligro para el corazón. Entre el 50% y el 80% de las muertes de pacientes diabéticos se deben a problemas derivados de la enfermedad, la mayoría de ellos cardiovasculares.

 

La pobreza, factor crucial. La OMS asegura que que el 80% de las muertes por diabetes se registran en países con ingresos medios y bajos. Esto se debe, entre otras cosas, a que la comida poco nutritiva suele ser más económica que una ensalada.

 

Fuente: OMS, Women’s Health, Fundación para la Diabetes, Medline Plus

Lo que tienes que saber sobre la insulina

Antes del descubrimiento de la insulina, la diabetes era poco menos que una sentencia de muerte. Lo cierto es que la insulina ha salvado miles de vida, pero, ¿por sabes exactamente qué es? ¿o por qué algunas personas necesitan dosis inyectadas? En Vitalia te compartimos información de utilidad sobre la cuestión.


¿Qué es la insulina?
La insulina es una hormona producida por el páncreas que desempeña un papel fundamental en el metabolismo de las grasas y los carbohidratos y es liberada en la circulación después de que se ingieren alimentos. Una vez degradados éstos en el estómago, los ácidos grasos, proteínas, glucosa y demás nutrientes pasan al torrente sanguíneo y es la insulina la encargada de llevar glucosa a los músculos, el hígado y los adipocitos, en donde se quema para producir energía. El organismo humano necesita niveles de glucosa adecuados para funcionar satisfactoriamente, pero demasiada glucosa en la sangre puede resultar dañina.

¿Cómo se relaciona la insulina con la diabetes?
La diabetes es una enfermedad en la que los niveles de glucosa en la sangre son más elevados de lo normal. Cuando el páncreas no produce suficiente insulina o cuando el cuerpo no usa la insulina debidamente, se habla de diabetes tipo 1 o 2.
Sin insulina, la glucosa permanece en la sangre y se pasa a través de los riñones a la orina. Los diabéticos producen una gran cantidad de orina, y ya que la glucosa extrae el agua del cuerpo, el resultado es una sensación casi permanente de sed. Por otro lado, la pérdida de peso y la falta de energía se presentan cuando la glucosa no puede entrar en las células del cuerpo.

Resistencia insulínica
La diabetes tipo 2 comienza con un trastorno llamado resistencia insulínica, en donde las células dejan de responder eficazmente a la presencia de esta hormona. La primera reacción del organismo es producir más insulina. Durante esta fase, todavía puede revertirse el curso de la enfermedad siguiendo un régimen alimenticio más adecuado y haciendo actividad física con regularidad. Los pacientes que presentan resistencia a la insulina pueden tomar medicamentos recetados para detener el avance del padecimiento. Sin embargo, cuando las células del páncreas (llamadas beta o islotes) finalmente dejan de funcionar, el paciente necesitará insulina artificial para sobrevivir y, como consecuencia, será un diabético insulinodependiente.  
En cambio, cuando el cuerpo no puede producir insulina, una deficiencia tal vez causada por la genética o una respuesta inmune desencadenada por un virus, se habla de diabetes tipo 1.

Cabe señalar que la diabetes tipo 2 se puede prevenir modificando ciertos hábitos en el día a día. Es importante realizar un chequeo preventivo al menos una vez al año para descartar prediabetes o tratarla si se da el caso, llevar una dieta nutritiva e incorporar actividad física a tu rutina.  El sedentarismo, el sobrepeso y la obesidad, son los verdaderos factores de riesgo de la diabetes tipo 2.

 

 

Tipos de insulina

Hay cuatro tipos de insulina en el mercado: de acción rápida, simple o de acción breve, de acción intermedia y de acción prolongada. Son clasificadas por categoría de acuerdo con el tiempo que tardan en surtir efecto y con el tiempo durante el cual permanecen activas en el organismo. Algunos tipos de insulina inyectable presentan una mezcla de dos tipos de insulina. La insulina puede administrarse debajo de la piel con una aguja desechable, con un bolígrafo de insulina, un inyector a presión (rocía la hormona dentro de la piel) o  la bomba de insulina, que los pacientes portan continuamente.

La insulina en bolo es de acción rápida y se usa antes de las comidas para controlar el aumento de glucosa después de la ingesta de alimentos. En cambio, la insulina basal es de acción prolongada o intermedia y controla el nivel de glucosa en la sangre entre las comidas y durante la noche; generalmente se usa una o dos veces al día. Por su parte, la insulina premezclada es una combinación de insulina en bolo e insulina basal que controla el nivel de glucosa en la sangre después de comer y entre comidas; por lo general se usa dos veces al día antes del desayuno y la cena.

La clase de insulina que recete el médico depende del tipo de diabetes que se padezca, el estilo de vida del paciente, su edad y la reacción de su cuerpo a la insulina.

Ninguna otra droga en la historia de la medicina cambió las vidas de tanta gente tan repentinamente como lo hizo la insulina.  Gracias a los avances de la ciencia, la diabetes ya no una enfermedad mortal, siempre que se lleve el tratamiento adecuado. Es importantísimo fomentar la cultura de la prevención y saber detectar a tiempo las señales que el cuerpo envía.

 

Fuente: Reader’s Digest, Healthline, Hormone Health, Fundación para la Diabetes

Consejos para reducir la grasa visceral

El cuerpo humano almacena grasa en diferentes partes del cuerpo, pero existen distintos tipos de grasa: la subcutánea y la visceral. La primera es la capa de grasa que se encuentra justo debajo de la piel y en general no representa un gran riesgo para la salud. La grasa visceral, por otro lado, es el tejido graso interno que envuelve el corazón, el hígado, los riñones y el páncreas, así como los espacios intramusculares. La grasa corporal visceral elevada es perjudicial para la salud, ya que  tiene actividad metabólica y produce sustancias dañinas para el cuerpo. Además, la grasa visceral se ha relacionado con resistencia a la insulina, ataque cardíaco, derrame cerebral, hipertensión arterial e incluso algunos tipos de cáncer.

La grasa corporal, donde sea que se sitúe, suele ser indicador de una mala alimentación, falta de ejercicio físico o síntoma de algún padecimiento. De acuerdo al Dr. David Haslam, director clínico del Foro Nacional de Obesidad, “la grasa visceral puede parecer una masa inerte de manteca de cerdo, pero en realidad es muy activa y genera un constante bombeo de sustancias tóxicas en el torrente sanguíneo”.

La obesidad central (o la acumulación de grasa visceral) se considera un factor determinante e independiente del IMC (índice de masa corporal) para evaluar el riesgo de sufrir enfermedades metabólicas. Toma en cuenta que el IMC no distingue entre tejido magro y tejido graso, por lo que no se puede utilizar como índice de riesgo cardiovascular.

Para saber si tu rango de grasa visceral es anormal,  toma la medida de la circunferencia de tu cintura; deberías tener el valor de la mitad de tu altura. Para tener un indicador más preciso, acude con un nutricionista. Estos especialistas cuentan con básculas especializadas que hacen una valoración más completa de tu cuerpo.

Si ya estás en números rojos, debe saber que es posible reducir los niveles de grasa visceral haciendo algunos cambios en tu dieta y estilo de vida. En Vitalia te compartimos algunos tips para lograrlo:

 

Cambia tus hábitos alimenticios

 

 

Es sumamente importante vigilar el total de grasas que consumes en tu dieta. Se recomienda limitarlas a un 20 a 30 % del total de calorías correspondientes al día. Exceder estos porcentajes supone el riesgo de subir de peso o hacer que incrementen los niveles de grasa visceral.
Por otro lado, cabe señalar que si bien es importante cuidar el consumo de grasas, también lo es asegurarse de consumir las grasas buenas.

Elaborar un plan nutricional equilibrando la ingesta de proteínas, hidratos de carbono y grasas saludables ayudan a eliminar el volumen abdominal. Estas grasas son principalmente los ácidos grasos monoinsaturados o AGMI, que puedes encontrarlos en alimentos como el aceite de oliva, de canola, de maní y de ajonjolí, así como en los aguacates, las nueces y las semillas. Mientras se consuman con moderación, son excelentes aliados en este proceso.

Martín Baró señala que para quemar grasa visceral, es necesario quemar más de lo que comes. Es decir, hay que hacer un plan nutricional adecuado a estas necesidades y combinarlo con ejercicio para ver resultados.

 

Realiza ejercicio aeróbico intenso

 

 

El ejercicio aeróbico intenso es el más efectivo para eliminar la grasa visceral. Un estudio publicado en 2011 en el American Journal of Physiology señaló que este tipo de actividad permite quemar alrededor de un 67% más de calorías en comparación con los entrenamientos de resistencia.

Si te preguntas qué tipo de ejercicio cardiovascular es el mejor y el que más rápido elimina la grasa visceral del cuerpo, la respuesta es: no hay un ejercicio concreto que queme más grasa, sino que es una suma de varios. Como dice el entrenador personal Martí Baró para La Vanguardia, “si caminas entre 40 o 50 minutos al día, ya estás quemando grasa”.


Incorpora el ejercicio de resistencia a tu rutina

 

 

Si ya realizas ejercicio, no dejes de lado el entrenamiento de fuerza. El levantamiento de pesas o el entrenamiento de resistencia ayudan a reducir los niveles de grasa en el cuerpo, incluida la visceral.  Ten en cuenta que el entrenamiento localizado, es decir, tratar de reducir la grasa de una zona específica, no elimina la grasa visceral del cuerpo. Hacer cientos de abdominales no hará gran diferencia, será necesario realizar ejercicios que trabajen el resto de tus músculos. Si no puedes asistir a un gimnasio, siempre tienes la opción de usar tu propio cuerpo como peso, haciendo ejercicios de bodyweight, como planchas, sentadillas o lagartijas.

 

Cuida tu salud y ten siempre presente que la obesidad o los niveles altos de grasa en el cuerpo son dañinos y pueden ocasionar padecimientos de consideración. No olvides que una buena alimentación y realizar actividad física con regularidad son claves para llevar una mejor calidad de vida.

 

 

Fuente: BBC, Salud 180, La Vanguardia, Vitónica

Beneficios de vivir activamente durante el embarazo

Una investigación publicada en el ‘Annals of Behavioral Medicine’ confirmó que un 11% de las mujeres embarazadas padecen de trastornos y depresión que podría incrementarse hasta llegar el parto, por lo que ofrecen como solución la actividad física y ejercicios, los cuales serían clave para disminuir los índices de depresión en las mujeres.

Un reciente estudio estadounidense ha puesto a discusión uno de los temas más comunes en cientos de mujeres embarazadas: la depresión. Este factor se convierte en un riesgo constante para elevar el índice de enfermedades y trastornos en las mujeres embarazadas. En cifras concretas, un 11% de embarazadas sufren de baja autoestima y depresión durante el periodo prenatal, aumentando las probabilidades de una complicación en el parto de un 9 a 16%.

Por su parte, la doctora Danielle Symons Downs de la Universidad del estado de Pensilvania ha señalado que la ansiedad y el decaimiento son factores determinantes que se presentan en el proceso de gestación, y se encuentran ampliamente relacionado con la asimilación de la mujer por aceptar los cambios físicos que experimenta su cuerpo.

Este tipo de complejos y la disconformidad de lucir una figura diferente puede conllevar a que se presente un fuerte riesgo de tristeza y depresión, poniendo en riesgo la salud de la madre y del propio bebé.

Para evitar estas complicaciones durante el embarazo, la doctora Downs recomienda a mujeres practicar ejercicio y realizar caminatas durante la gestación con el fin de disminuir cualquier riesgo provocado por el debilitamiento y la depresión que el embarazo ocasiona. La doctora Downs añade que el deporte moderado es capaz de mejorar las condiciones físicas y mentales a lo largo de los 9 meses de gestación.

 

Fuente: Medicina

Qué es y por qué es importante la medicina preventiva

Los grandes avances en la medicina han salvado a millones de personas a lo largo de la historia. No obstante, en cierto grado, la medicina preventiva quizá haya salvado más vidas que la medicina orientada al tratamiento de enfermedades ya diagnosticadas. ¿No crees que es mejor evitar que las enfermedades aparezcan que tener que curarlas?

Una de las formas de medicina preventiva más comunes son las vacunas; esta forma de prevención ha salvado millones de vidas, y sin ellas, la mortalidad infantil sería enorme. Estas vacunas poco a poco han ido erradicando enfermedades, pero también existen vacunas más recientes como la de Hepatitis B o el papiloma virus para evitar tumores de cabeza o cuello.

Como la sociedad que somos, debemos exigir un sistema sanitario mejor que permita la detección temprana de enfermedades en estados tempranos en donde la curación sea posible; tales como la revisión ginecológica contra cáncer de útero, mamografías contra el cáncer de mama, o colonoscopias contra el cáncer de colon y recto.

Es evidente que la prevención, en todas sus modalidades, debería extenderse a todas las enfermedades que nos afectan. Lo mejor que podemos hacer para comenzar, es llevar una vida más sana, con buenos hábitos alimenticios y de ejercicio. En Vitalia Salud, sabemos que es mejor detectar una enfermedad lo más temprano posible, antes que ocurra alguna tragedia.

 

Fuente: El periódico

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