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5 alimentos para tener un cerebro saludable

El cerebro es uno de los órganos al que difícilmente le prestamos atención, pues creemos erróneamente que no necesita de cuidados especiales. No obstante, este órgano es probablemente el más importante que tenemos, pues si este no funciona adecuadamente, el resto de nuestro cuerpo se ve afectado. En Vitalia, queremos que tengas un cerebro sano y fuerte, por lo que te hemos traído algunos alimentos que te pueden ayudar con este propósito

 

Pescado

Es rico en ácidos grasos omega-3, los cuales son la clave para un cerebro sano. Llevar una dieta con altos niveles de omega-3 se ha asociado a un menor riesgo de demencia y embolia cerebral, así como una disminución de la funcionalidad cerebral más lenta. De igual manera, los ácidos grasos ayudan a mejorar la memoria a medida que envejecemos. Razón por la que es ideal comer dos porciones de pescado a la semana.

 

Frutos secos y semillas

Las nueces, maníes, almendras, chía, semillas de girasol son una buena fuente de vitamina E. Esta última ha sido asociada a un menor decremento cognitivo a medida que envejecemos.

 

Chocolate amargo

Tiene potentes propiedades antioxidantes. De igual manera, contiene estimulantes naturales como la cafeína, la cual mejora la atención. Lo ideal es consumir una porción diaria (1 onza) de chocolate amargo para obtener todos los beneficios que este ofrece.

 

Palta

Es un alimento rico en grasas monoinsaturadas, que disminuyen el riesgo de formación de placas en las arterias y mejoran la circulación. Al ser el cerebro uno de los órganos más dependientes del flujo sanguíneo, la palta ofrece una manera simple y deliciosa de encender la neuronas.

 

Blueberries

Ayudan a proteger las neuronas del daño causado por radicales libres. Esto ayuda a reducir los riesgos de padecer la enfermedad del Alzheimer o la demencia.

5 snacks que debes de evitar en la oficina

Estar en la oficina frente a la computadora ocasiona que nos inclinemos a comer alimentos poco saludables. Y es que las tentaciones empiezan desde la mañana y continúan hasta el final del día. Si te interesa mejorar tus hábitos alimenticios, te hemos traído los 3 snacks que debes evitar a toda costa en la oficina.

 

Chips

De las primeras cosas que se nos antojan cuando vamos a la máquina dispensadora. Sin embargo, las papas fritas, yuca frita y chipilo son altos en sodio. Estos alimentos contienen aproximadamente 200 miligramos en 1 onza, 2 gramos de proteína y absolutamente nada de fibra. Además, por una onza obtendrás 50 calorías, 9 gramos de grasa y 16 gramos de carbohidratos.

 

Crackers

A pesar que las galletas saladas son bajas en fibra, no te mantiene saciado por mucho tiempo. Además, son altos en sodio y no te proveen de la energía necesaria para rendir al 100%. De igual manera, en 10 galletas encontrarás aproximadamente 164 calorías, 8 gramos de grasa, y 20 gramos de carbohidratos.

 

Granola o barras de cereal

Sí, hay muchas versiones saludables de granola y barras de cereal. Pero muchas ellas no están cargadas de grasa saludable, proteína, y fibra, en lugar de eso son una bomba de carbohidratos y sodio, sin fibra azúcar ni nutrientes.

Información nutricional: En una barra de cereal encontrarás aproximadamente 125 calorías, 4.6 gramos de grasa, y 20.5 gramos de carbohidratos.

 

Pretzel

No te dejes engañar pensando que este snack es saludable, pues 1 onza aumenta más el azúcar en la sangre que 1 onza de papas fritas. Los pretzels contienen 108 calorías, 0.7 gramos de grasa y 22.7 gramos de carbohidratos.

 

Galletas

Resultan prácticas y convenientes cuando tienes antojo de algo dulce. Sin embargo, no te ayudan a controlar nuestros niveles de glucosa en la sangre. Contienen harina blanca y azúcar. Además, son bajos en nutrientes y fibra, lo que ocasiona que tu saciedad dure poco tiempo. Aproximadamente 100 calorías hay en 0.6 a 0.9 onzas. De igual manera, 2 a 3 gramos de grasa y 16 a 18 gramos de carbohidratos.

 

Revelando el mito: ¿el café es bueno para ti?

El café es querido por muchos y odiado por pocos. Tanto así que hasta taza favorita le tenemos. Sin duda, es la bebida perfecta para despertarnos y ayudarnos sobrevivir el día a día. Tan amado es el café que su ingesta causa un dilema: ¿es bueno tomarlo todos los días?

La respuesta a esto es sí. Consumir aproximadamente 3 tazas de café cada día trae muchos beneficios para la salud como protección contra el padecimiento de enfermedades como la diabetes mellitus tipo 2, Alzheimer, Parkinson, hepáticas, gota, entre otras.

Si amas este vital líquido con locura, seguramente te estarás cuestionando si es posible volverse adicto al café. La respuesta es no. Sin embargo, si ya llevas consumiendo cafeína por años y bruscamente lo dejas, tendrás dolor de cabeza. Afortunadamente, este malestar es temporal.

Ahora bien, las cosas cambian un poco si padeces de ciertas enfermedades como la osteoporosis. En este caso, se recomienda que mantengas tu consumo de café a 3 tazas al día. De igual manera, si tienes predisposición a tener migrañas, te sugerimos que no abuses de tu consumo de esta bebida. Igualmente, si sufres de insomnio, es recomendable que cortes la cafeína.

Si quieres el delicioso sabor del café, pero no quieres el estado de alerta, siempre puedes optar por el descafeinado. Es importante mencionar que “descafeinado” no significa libre de cafeína. Decimos esto porque una taza regular tiene alrededor de 130 miligramos de cafeína, mientras que una taza de café descafeinado tiene aproximadamente 5 miligramos. Esta cantidad es casi la misma que encuentras en una taza de cocoa caliente o en media barra de chocolate.

 

 

¡Consejos para comer más sano sin sufrir!

Llevar una alimentación saludable suele generar pesar en algunas personas, pues significa dejar de comer cosas les encantan. Sin embargo, llevar un estilo de vida saludable no tiene porqué ser un martirio. La clave está en tomar decisiones inteligentes para construir hábitos saludables de alimentación. Después de todo, llevar una alimentación balanceada nos ayuda reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular, cerebrovascular, diabetes entre muchas otras. Motivo por el que te hemos traído algunos consejos para que comer sano sea más fácil.

 

Infórmate. Lee las etiquetas y compara la información nutrimental en los empaques. Esto para que puedas seleccionar productos con la menor cantidad de sodio, azúcares agregados, grasa saturada y trans, y aceites hidrogenados. De igual manera, investiga de dónde y cómo se hace la comida que estás consumiendo. Si eres fanático de Netflix, aprovecha y ve algunos documentales acerca de alimentos como “That Sugar Film”, “Food, Inc.” y “Cowspiracy”.

 

Apuesta por el dulce natural. En vez optar por pan dulce, escoge mejor alguna fruta. Recuerda que las frutas contienen azúcar, pero también fibra, agua, vitaminas, minerales y antioxidantes.

 

Consume grasas sanas. Las puedes encontrar en el aceite de oliva, almendras, frutos secos, nueces y aguacate. Las nueces, almendras y frutos secos hacen un perfecto snack para aquellos momentos en los que queremos estar comiendo algo.

 

Toma agua. Nuestro cuerpo está compuesto en un 70% de agua. Evita las bebidas azucaradas como refrescos, jugos, entre otros.  

 

Prepara tu comida. Además de que ahorrarás dinero, tendrás un mayor control sobre los ingredientes, métodos de preparación y porciones.

 

No te quites alimentos. Es imposible negar que la comida chatarra es deliciosa. A todos nos gusta, pero sabemos que comerla todos los días es perjudicial para nuestra salud. Ahora bien, no tienes porqué eliminarla completamente de tu vida. ¡OJO! Esto no quiere decir que la comas todos los días. En el mundo del fitness muchos fisicoculturistas tienen un cheat meal, que básicamente es una comida libre a la semana.

 

3 snacks saludables para llevar a la oficina

Muchos trabajadores pasan toda su jornada laboral sentados frente a la computadora. Además, estando en la oficina resulta mucho más fácil descuidar nuestra alimentación. Esto debido a que muchos lugares de trabajo cuentan con maquinitas o están de cerca de tiendas de conveniencia con alternativas de alimentos no saludables para nuestro organismo. Ahora bien, esto se puede cambiar si preparamos sencillos snacks desde casa. Mismos que además de llenarte energía, te harán sentir satisfecho. He aquí tres snacks saludables para llevar a la oficina.

 

Yogurt griego

Dependiendo de tu elección de yogurt, una porción –5.3 onzas aproximadamente– puede contener entre 12 y 24 gramos de proteína. Esto ayuda a que te sientas lleno por más tiempo. Dale más sabor con un poco de fruta o frutos secos.

 

Información nutricional: Una porción pequeña (5.3 onzas) contiene aproximadamente 80 calorías, y 6 gramos de carbohidratos.

 

Queso bajo en grasa y fruta seca

Este snack es perfecto para todos aquellos que siempre andan corriendo contrarreloj. Contiene calcio y vitamina C. Además, aporta 8 gramos de proteína y gramos de fibra.

 

Información nutricional: Una barrita de queso bajo en grasa y 1 taza de fruta fresca (como frutillas), obtendrás aproximadamente 110 calorías, 5 gramos de grasa, y 12.7 gramos de carbohidratos.

 

Pistachos

Perfectos para cuando estás buscando algo saladito. Los pistachos son ricos en ácidos grasos monoinsaturados, los cuales ayudan a disminuir los niveles de colesterol malo. Además, son bajos en carbohidratos. Te recomendamos que apuestes por los que aún tienen su cáscara. La porción ideal es de una onza o una mano llena.

 

Información nutricional: Para 1 onza o una mano llena (aproximadamente 49 pistachos) obtendrás aproximadamente 160 calorías, 13.1 gramos de grasa, y 7.9 gramos de carbohidratos.

 

3 acciones que haces que le provocan estrés a tu pareja

No hay nada más hermoso que estar enamorado. Las rosas son rojas, el cielo es azul y las aves cantan. Sin embargo, a veces las cosas pueden no ir tan bien. Es ahí cuando las rosas se marchitan, el cielo relampaguea y en lugar de aves cantando son perros ladrando. Las cosas pueden comenzar a deteriorarse cuando en lugar de que tu pareja se sienta en paz y agusto contigo, comience a sentirse estresado. A continuación te compartimos algunas cosas que puedes estar haciendo y que seguramente le están provocando estrés a tu media naranja.

 

Sacas a relucir “trapos viejos”

Te gusta viajar al pasado. No, no se ha inventando la máquina del tiempo. Sin embargo, tu memoria de elefante te permite recordar sucesos que acontecieron hace días, meses e incluso años entre tú y tu pareja. Casualmente sacas a relucir estos acontecimientos de antaño en medio de discusiones o para hacer valer algún argumento. Recuerda que no hay mejor lugar para vivir que el presente. Deja ir de rencores y perdona de corazón o no lo hagas. Traer problemas que se suponían resueltos una y otra vez solo trae infelicidad a tu media naranja.

 

Das ultimátums

Cuando haces esto, estás intentando controlar a tu pareja a la fuerza. Esto solo le ocasiona impotencia y enojo, pues lo estás condicionando a que haga o deje de hacer algo con amenazas. Recuerda que tener una buena comunicación es elemental. No des ultimátums, mejor habla con tu pareja acerca de las cosas con las que no te sientes agusto. Platiquen y lleguen a un acuerdo.

 

Te enojas por todo

El término “hater” se ha vuelto muy popular entre los millennials. Sin embargo, la realidad de las cosas es que a nadie le gusta estar con alguien que siempre está enojado. La vida ya es complicada y difícil por sí sola como para añadir un grado más de dificultad con la persona que amas. Recuerda que tu pareja quiere ser capaz de hablar contigo sin que explotes por cualquier cosa que dice. Aprende a no tomarte las cosas de manera tan personal y fluye con la corriente.

 

Fuente:

HuffingtonPost

Situaciones que propician el estrés familiar

La palabra “estrés” suele relacionarse con frecuencia solamente al ámbito laboral. Sin embargo, este puede estar presente dentro de nuestra familia. Hay que recordar que el estrés es una respuesta de nuestro organismo cuando nos enfrentamos a situaciones interpretadas como amenazas. Por ende, son cierto tipo de situaciones las causantes de que sintamos estrés. En el ámbito familiar existen algunas circunstancias que propician esta reacción en nuestro cuerpo. A continuación te mencionaremos 3 y cómo puedes manejarlas.

Separación. Si tú y tu pareja se están o se van a divorciar, es indispensable que hables con tus hijos acerca de lo que está sucediendo. Además, es muy importante que cuides como hablas de tu expareja. Toma en cuenta que los problemas que pudieron haber tenido fueron entre ustedes. Recuerda que sigue y seguirá siendo padre o madre de tus hijos. Procura que tú y tu ex estén en la misma página a la hora de establecer reglas. No tienen que ser exactamente las mismas, pero sí algo similares.

 

Enfermedad. Si tú o alguno de tus hijos se llegarán a enfermar, lo ideal aquí es tratar de mantener algunos aspectos de la rutina diaria. Esto debido a que todos tendrán algo conocido en medio de un proceso de cambios. Por ejemplo, si suelen comer juntos todos los días, continúen haciéndolo. Sabemos que el instinto por querer proteger a nuestros hijos simplemente va más allá de cualquier cosa. Sin embargo, sobreprotegerlos, puede ser un arma de doble filo. Decimos esto porque les puede ocasionar sentimientos de duda acerca de su capacidad.

 

Problemas económicos. No involucrar a tus hijos e involucrarlos de más en este tipo de situaciones no es recomendable. La clave está en hablar con ellos acerca de lo que está pasando, asegurándoles que siempre vas a cuidar de ellos. Esto es importante, pues los niños pueden percibir la tensión y ansiedad que los problemas financieros ocasionan en las parejas. Involucra a tus hijos de una manera saludable y deja que brinden soluciones de cómo se puede ahorrar dinero. De esta manera, sentirán que están ayudando. Esto ayudará a que los sentimientos negativos se mantengan alejados.

 

 

Fuente:

CenitPsicologos

 

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